Admito.
Admito que de vez en cuando, eso que sentía por vos, eso que pensé que ya no existía, renace… pero es temporal porque, automáticamente, me digo a mi misma que es imposible que tal cosa llegue a pasar.
Pero no, no te preocupes por mí… estoy acostumbrada. Siempre es así cuando me enamoro.
